Martes, 19 de abril de 2016

Desde que estalló la burbuja inmobiliaria, el Gobierno, las empresas y los sindicatos de la construcción se atrevieron a aventurar que el sector nunca volvería a ser el mismo y que este debería reconvertirse para dar más peso a la rehabilitación y reforma del parque, y menos a la edificación de vivienda nueva. Para conseguir este objetivo, se anunció en 2012 la implantación de un nuevo plan cuatrienal.

El plan cuatrienal consistía en poner punto y final a las subvenciones para seguir construyendo viviendas de protección oficial (VPO) y a concentrar todos los recursos públicos disponibles para poner en marcha proyectos de rehabilitación y alquiler. Este plan no tuvo éxito, ya que, no respondió a las expectativas esperadas, y su aplicación acabo siendo muy lenta. Así lo demostraban las cifras facilitadas por el Ministerio de Fomento, que parecían claramente ridículas e insuficientes.

Sin embargo, según el balance del 2015, en este año se empezó a notar cierta mejoría, puesto que, se otorgaron permisos para rehabilitar 31.285 edificios, cifra que representa un 11,46% más que un año antes. Por su parte, los visados para reformar viviendas ascendieron a 25.413, también un significativo 13,35% más que en 2014. Esto se puede deber, a la dificultad de muchos propietarios de vender su vivienda, lo que les hace tomar la decisión de reformarla.

También, durante el año 2015 creció un 9,6% respecto al año anterior, los nuevos créditos hipotecarios totales, también, las hipotecas para adquirir viviendas crecieron un 12,8% anual. Así lo certifica el banco de España. Esta es la principal razón que explica que el sector de la construcción esté empezando a recuperarse después de cinco años de durísimo ajuste.

El ministerio de fomento trató de poner en marcha préstamos híbridos que sean capaces de combinar tipos de interés más bajos que los de los créditos al consumo y plazos de amortización no tan largos como los de las hipotecas convencionales (máximo 10 años). Pero la ausencia de un sistema de garantías fiable y seguro en caso de impago ha retrasado su puesta en marcha. Y el sector de la construcción lamenta que se haya perdido una oportunidad de oro para relanzar la rehabilitación y reinsertar con ello a miles de trabajadores expulsados del mercado laboral durante la crisis.


Publicado por fandres1 @ 12:13
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